Soy Fabio Fusaro, escritor y counselor. Autor de los libros “Mi Novia – Manual de Instrucciones”,
“La Mujer de tus Sueños” y “Mi ex–novia". Bienvenidos al blog que te ayudará a recuperar a tu ex-novia o recuperarte de ella.

IDQ´s

El siguiente es un listado de IDQ (Indicadores de Quilombos)
Si notas alguno de estos... Alerta!!!

Ya no te mira como lo hacía antes.

Hace un tiempo se clavaban la mirada y podían quedar un tiempo así... sin decir nada... mirándose simplemente y esa mirada decía más que mil palabras.
“Cómo me quiere”, pensabas.
Hoy, cuando intentás buscar la misma situación te saca la mirada enseguida y emite un comentario pelotudo del estilo de “¿Qué sabés de la vida de Carlitos?” o “¿Estará fresco mañana a la mañana?”
Guarda fiera, algo pasa.
  
No reacciona de la misma manera cuando le decís “Te quiero”.

Cuando le decías “Te quiero” te miraba enamorada y te abrazaba.
Hoy te dice “yo también”, sin sacar la vista del café que está  batiendo o rascándose la oreja con el meñique, si es que te lo dice.
Pueden pasar dos cosas:
-Que se lo hayas dicho tantas, pero tantas veces por día que obviamente la frase perdió el efecto demoledor que tenía al comienzo.
-Que mientras se lo estás diciendo ella esté distraída pensando en el compañerito que esta noche va a ver en la facultad, o en algún otro buitre mal parido de similares características.
En el primer caso te diría que vayas amainando con la frecuencia de los “te quiero”.
En el segundo... bienvenido al club.
  
Cuando te atiende por teléfono no demuestra el mismo entusiasmo que hace no mucho tiempo atrás.

Si el “Hoooolaaaa mi amooooor” se transformó en un “Ah, que hacés”... mmmmmm, Ojo maestro, algo rarito está sucediendo.  Y vos lo percibís... ¿o no?
¿Habrá que hacer más esporádicos los llamados? Puede ser.
Sin duda eso es una señal de que algo, seguramente no muy bueno para nosotros, puede estar por pasar.

Cuando hablan por teléfono, últimamente ella es siempre la que se despide primero.

“Te dejo por que tengo que seguir estudiando” o “Hablamos mañana porque tengo que llamar a Pirula” o “Mi vida, te dejo porque dejé el bidet abierto”.  La cosa es que últimamente siempre es ella la que da por finalizada la conversación porque tiene algo más importante que hacer.  Y la llamaste vos, por lo cual descartamos que sea por un motivo económico relacionado con el valor del pulso telefónico.

Se ve molesta ante preguntas como “¿Me extrañaste?”

Antes no hacía falta que se lo preguntaras.  Solita te lo decía.  Desde hace un tiempo, si tenés ganas de escuchar un “te extrañé” tenés que preguntárselo.  “Sí”, te responde, pero sin mucha convicción.
¿Qué puede estar pasando? Y... aunque suene feo lo que puede estar pasando es que no te esté extrañando un pomo.  ¿Y por qué no? Y... que sé yo.  Son tan raras...

Le da lo mismo hacer el amor que alquilar un video o salir a tomar un algo.

No ves la hora de que llegue el fin de semana para estar con ella a solas.  Cuando le preguntás “¿Qué tenés ganas de hacer?”, te manda cualquier cosa menos la que esperas. “Vamos al cine” o “Vamos a comer a tal lugar y después nos encontramos con Fulano y Fulana” De sexo ni hablar.  Si no lo proponés vos no pasa nada.  Después de la salida la dejás en la casa y te vas más caliente que un preso preguntándote a vos mismo “¿Qué pasa? ¿No tiene ganas?”.
En tu casa te espera tu amiga “Manuela” como premio consuelo.
Algo huele mal.

Cuando se ven no se preocupa en arreglarse demasiado.

Siempre fue muy cuidadosa de su aspecto delante tuyo,  pero últimamente algo cambió.  Por ejemplo el otro día, sabiendo que vos ibas a ir a visitarla, estaba vestida muy de entrecasa y con un peinado de terror.  Y si bien te comentó que “estaba cómoda”, a vos te dio medio por las bolas las pocas pilas que se puso para recibirte.  Hace un tiempo no lo hubiera hecho.  ¿Por qué ahora sí? Mmmmm...

Está más peleadora de lo normal.

-Mi amor, ¿cuántas le ponés de azúcar? –le preguntás dulcemente.
-Dos ¿Será posible que te lo tenga que decir todas las veces? –responde molesta.
-Bueno, perdoname, no me acordaba.
-¡Es que vos nunca te acordás de nada!
La respuesta más adecuada a todo ese planteo sería “¿Por qué no te vas a la concha de tu hermana?”, pero nunca o casi nunca la emitimos.  Cuando estamos muy enamorados en realidad lo que pensamos es “Tiene razón, soy un descuidado”y tratamos de no volver a repetir el error, pero sistemáticamente no vuelve a romper las pelotas con otra cosa.  “Que no te gustan las películas que me gustan a mí”, “Que no te caen bien mis amigas”, “Que nunca venís a los cumpleaños de mi familia”, etc., etc., etc..
Si antes no era así. ¿Qué pasó que cambió?
¿No será que te rompe las bolas con cualquier pavada porque el verdadero motivo de su molestia no te lo puede decir? ... y por ahí tiene nombre y apellido...

Te nombra muy seguido un compañero de colegio, facultad o trabajo y de repente no te lo nombra más.

Que Pirulo esto... Que Pirulo el otro... Por qué no se dejará de romper las pelotas con ese Pirulo, te preguntás.
Te hace mil comentarios sobre el susodicho.  Menos que le gusta, por supuesto.  De repente un día, como por arte de magia, no te lo nombra más.  ¿Cola de paja tal vez?  Puede ser... puede ser...

Si la vas a buscar de sorpresa al colegio, facultad club o trabajo, no demuestra una gran alegría.

¿Dónde quedó el abrazo y el beso emocionado de otras épocas ante una sorpresa de esas?
Que raro... ahora cuando te ve sorprendiéndola a la salida en lugar de explotar de alegría te saluda fríamente y de manera veloz te saca de la escena.  Como tratando de ocultarte.
“No pasa nada, debe ser mi imaginación” te decís a vos mismo, como no queriendo reconocer el asunto.
Ojo: Nunca nada es tu imaginación. 
“Los hechos son hechos”.  Faaaaa... me jugué con la frase.
Pero en fin... vos me entendés.

No te pregunta que hiciste, ni donde fuiste, como lo hacía antes.

Antes por poco le tenías que hacer una especie de fixture de tus actividades.  De un tiempo a esta parte no te pregunta nada.
¿Por qué?
Y... una de esas maduró un poco y se dio cuenta que no tiene sentido estar controlándote, pero eso bastante poco probable.
Tal vez está mas preocupada por que vos no indagues sobre los asuntos de ella, y  por eso prefiere no hacer preguntas que no le gustaría que vos hagas.
Si esto está pasando, no es para morirse... pero... atenti.

Se va de vacaciones sin vos.

En este caso se recomienda leer del libro “MI NOVIA – MANIAL DE INSTRUCCIONES” el capítulo “EL AIRE DE MAR”.
“Me voy de vacaciones con mis amigas”.  Que frase mortal.
Tal vez te encante la idea porque a vos en ese momento tampoco te vienen mal unas vacaciones solterito.  Si es así, congratulations.  Pero también puede pasar que el hecho de pasar unos 15 días sin verla y peor aún, saber que va a estar expuesta a una multitud de chabones en busca de clavársela como mariposa de museo, no te cause ninguna gracia.
Ojo.  De vacaciones se agrandan. La cantidad de tipos que se la van a avanzar por el sólo hecho de que  quieren volver de la playa con alguna historia amorosa que contar, hace que las mujeres se crean que son todas Claudia Shieffer, y que es un desperdicio estar de novias teniendo tanto arrastre.  Cuando vuelven del veraneo siempre se produce en la pareja algún quilombito, cuando no un flor de despelote.

Todo es solucionable mientras no se te ocurra la nefasta idea de ir a visitarla en la mitad de su estadía. Eso, a pesar de que finjan sorpresa y alegría, difícilmente te lo perdonen.

No demuestra tantas ganas de verte como hace un tiempo.

-Te extraño ¿cuándo nos vemos?
-eehh... mirá... el jueves tengo el parcial... a ver... hoy es lunes... y... el viernes.
Claro... tiene el parcial, te decís a vos mismo.
Lo que tal vez no tenés en cuenta es que hace un tiempo, por más parcial que tuviera siempre se hacía un rato para verte.  Y ahora no.
Mala señal.

Empieza a criticar de vos cosas que antes no criticaba.

 “¡Tenés la boca sucia con mayonesa!”
“¿Podés tratar de no decir “boludo” cada tres palabras?”
“¿No te aburre esa remera?”
Sentís que algunas cosas típicas tuyas comienzan a fastidiarla y te pide que realices cambios en tu aspecto o en tu forma de ser que te cuestan bastante. En resumen, no te está aceptando como realmente sos.  Cosa que antes sí hacía.
¿Qué está pretendiendo? ¿Qué te conviertas en otra persona?
Desde ya que no está mal a veces cambiar un poco para bien. Pero si estas exigencias se repiten con frecuencia es como para prender el radio y decir “Houston... tenemos un problema”

No se ríe como antes de tus chistes.

Se divertía muchísimo con vos.  Se moría con tus chistes.  Y a vos te encantaba hacerla reír.  Y no te costaba mucho.
De un tiempo a esta parte te pone cara de nada y a veces hasta te dice “que gracioso” gastándote.
No se ríe como antes ni que le hagas cosquillas.
¿Qué puede estar pasando?
¿Tus chistes perdieron la gracia?
Mmmm... Nop.

Te compara, sutilmente, con otra persona.

-¿Por que no te cortas el pelo bien cortito?
-¿Cómo tu compañero Federico?
-Ehhh... sssí...
¡Qué día! Estoy muerto de cansado.
-Federico, mi compañero de facultad, después del trabajo se va todos los días una hora al gimnasio.
-Lindo auto tiene tu compañero Federico.
-¿Viste? Y es de él, no del padre.
 Te empieza a dar por las bolas ese Federico.  Le tenés como un asquito y  no sabés por qué.
Bueno... en realidad sí sabés por qué.

Está menos celosa que antes.

-Me voy a estudiar a la casa de Marina.
-Bueno, llamame cuando vuelvas.
 Ese diálogo unos meses antes hubiera sido el siguiente:
-Me voy a estudiar a la casa de Marina.
-¿Otra vez con esa mina? Decime... ¿te gusta?
-No mi amor, ¿por?
-Porque a mi no me vas a tomar por estúpida.  ¿No podés estudiar sólo?
 En realidad no te disgusta para nada que no te joda con estúpidos celos, pero... tampoco está tan mal que los tenga.  Si nunca fue celosa, todo bien.  Pero si antes lo era y ahora no... Cuidado.
  
Te dijo: “Estoy confundida”.

¿Confundida? ¿Qué es estar confundida?
¿No saber lo que querés?
¿Vos alguna vez no supiste lo que querías?
Todas las personas saben si quieren o no a su pareja...  si quieren o no seguir adelante con una relación.
¿Vos alguna vez estuviste “Confundido”?
Seguro que no.
Y en el improbable caso que lo hubieras estado realmente jamás se lo hubieses dicho.  Hubieras esperado a que se te acabe “confusión” antes de armar un quilombo.
Pero ella te lo dice lo más chota.
Uno se “confunde” cuando en un restaurante agarra el pimentero en lugar del salero y arruina un plato de 15 mangos.
Este IDQ junto con “Necesito un tiempo” son los más jodidos de todos.  Lo importante es que no le creas.  “Confundida” no está.

Te dijo: “Necesito un tiempo”.

Cuando necesitan un tiempo generalmente ese tiempo lo utilizan para salir con otro chabón sin perderte del todo. 
Al “tiempo” si quieren vuelven y vos estás ahí esperando.
Este IDQ generalmente viene de la mano con “Estoy confundida” y es de los peores.
Por supuesto no vas a tener otra opción que dárselo.
Tené en cuenta que ese tiempo puede ser de dos días o de toda la vida. 
Decir “Necesito un tiempo” es lo mismo que decir “Quiero estar sin vos porque me gusta otro tipo, pero tengo miedo de que la cosa con él no ande y en ese caso prefiero estar con vos antes que estar sola”
Feo ¿no?